Rotura por presión de expansión
Los cementos y morteros expansivos fragmentan la roca y el hormigón mediante la enorme presión que desarrollan al fraguar dentro de una perforación previa. Introducido el material en el barreno, la expansión progresiva genera tensiones que superan la resistencia a tracción del elemento y lo fracturan desde su interior de forma completamente controlada, sin ruido, sin vibración y sin ningún tipo de explosivo o producto pirotécnico.
La técnica más discreta
Es la solución idónea para los entornos más restrictivos: interiores de edificios en servicio, proximidad a instalaciones sensibles, trabajos nocturnos con limitación de ruido o lugares donde ni la voladura convencional ni la microvoladura resultan admisibles. Al no generar onda ni proyección, elimina prácticamente todas las medidas de seguridad y las restricciones asociadas a las técnicas de voladura.
Aplicaciones habituales
Empleamos cementos expansivos en la demolición controlada de macizos y cimentaciones de hormigón, en la rotura de roca en excavaciones urbanas, en el recorte de precisión de grandes bloques y en cualquier trabajo donde la ausencia total de vibración y ruido sea un requisito. Con frecuencia combinamos esta técnica con la perforación y el corte diamantado para resolver el conjunto de la intervención.
Planificación y control
El rendimiento de los cementos expansivos depende de un correcto diseño de la malla de perforación y de los tiempos de reacción, que planificamos según el material, la temperatura y el resultado buscado. Nuestro equipo dimensiona cada trabajo para garantizar una fractura predecible en el plazo previsto, e incluye la carga y el transporte a vertedero de los materiales resultantes.
Sin permisos ni distancias de seguridad
Al no ser un explosivo ni un producto pirotécnico, el cemento expansivo no está sujeto a la normativa de voladuras ni exige las distancias de seguridad, los permisos ni el personal artillero que estas requieren. Esto simplifica enormemente la logística en obra y permite abordar trabajos en entornos donde cualquier otra técnica de fragmentación sería inviable por motivos regulatorios o de seguridad.