Corte con hilo y disco diamantado
El corte con herramienta diamantada secciona hormigón armado con precisión milimétrica, sin los impactos ni las vibraciones de la demolición por percusión. El disco diamantado resuelve cortes rectos en losas, soleras y muros hasta un determinado espesor, mientras que el hilo diamantado permite seccionar elementos de gran grosor y geometrías complejas, incluidos pilares, estribos y cimentaciones masivas, sin límite práctico de sección.
Cortes limpios donde no cabe la demolición convencional
Esta técnica es la única viable cuando hay que intervenir junto a elementos que deben permanecer intactos, en interiores habitados o en estructuras en servicio. Al ser un corte refrigerado con agua, se controla el polvo y se elimina la transmisión de vibraciones a la estructura, lo que la hace idónea para rehabilitación, refuerzo estructural, apertura de huecos y adecuación de espacios sin comprometer la integridad del conjunto.
Aplicaciones habituales
Ejecutamos aperturas de huecos para puertas, ventanas y patinillos de instalaciones, seccionado y retirada de estructuras completas, rebajes de losas y forjados, y demoliciones controladas de muros y pilares. En muchos proyectos, el corte diamantado se combina con microvoladura y cementos expansivos para resolver la fragmentación de los grandes bloques resultantes de forma controlada.
Recursos y cobertura
Disponemos de equipos de corte por hilo y disco de última generación y de personal especializado, y trabajamos en toda España con maquinaria propia. Cada intervención se planifica sobre plano y se replantea en obra para garantizar la exactitud del corte. Incluimos la carga y el transporte a vertedero de los materiales resultantes.
Ventajas para el jefe de obra
Para el responsable de una obra, el corte diamantado significa plazos predecibles, ausencia de reclamaciones por vibraciones o polvo, y la posibilidad de mantener el edificio o la instalación en servicio durante los trabajos. Es una técnica que reduce el riesgo y las incidencias, y que se integra sin fricción con el resto de oficios, lo que se traduce en un menor coste global de la intervención pese a un precio unitario superior al de la demolición convencional.